El niño que creó un banco a los 7 años
José Adolfo Quisocala Condori (Arequipa)
Con tan solo 7 años años de edad, José Adolfo Quisocala Condori ideó un sistema en Arequipa, al sur de Perú, para que los niños tuviesen su propio banco, con tarjeta de crédito incluida. Quisocala encontró la pasión de su vida en un proyecto (posteriormente llamado el Banco del Estudiante) que le permitió unir dos de sus grandes deseos: ayudar a sus compañeros y a la naturaleza.
"Me encantaba saber el por qué de las cosas, y algo que mis padres nunca supieron responderme fue por qué había niños trabajando en las calles cuando yo iba a estudiar. Una vez me senté con uno a conversar, me contó su trágica historia con los problemas económicos de casa y cómo no deseaba que sus hermanos pequeños crecieran igual que él. Me impactó mucho conocer esa realidad de tan pequeño y me propuse hacer algo para cambiarlo." ("Rostros del Bicentenario", Centro de Creación Audiovisual de la Universidad de Lima)
Pronto entendió que los niños no iban a poder acumular grandes ganancias siendo estudiantes, pero les dio su palabra: su caja crecería. Sin embargo, no sabía cómo ayudarles a ahorrar. Un día, escuchó pasar frente a su casa a un reciclador que compraba botellas y residuos sólidos. En ese momento, descubrió que su pequeño proyecto tenía la capacidad de volverse ecológico y convertir en ganancia lo que otros veían como basura.
El Banco Estudiantil funciona de manera simple: los niños que desean ahorrar consiguen residuos sólidos, los llevan al local del banco y José y su equipo los venden a una empresa que fabrica papel higiénico, convirtiendo en dinero lo que para algunos no es más que basura. Se trata, pues, de un modelo de negocio que empodera a los infantes y contribuye a la sostenibilidad del medio ambiente. De ese modo, los niños reciclan y esas guardan sus ganancias en el banco. Algunos, en dos o tres meses pueden llegar a ahorrar entre 500 y 1500 soles.
Empezó con veinte inscritos. Hoy más de diez mil menores ahorran su dinero en la empresa de Quisocala. El dinero que ahorran los niños en el Banco Estudiantil lo emplean para comprarse zapatillas, un instrumento musical, un juguetes, bicicletas o cualquier elementos que los pueda hacer felices. Asimismo, muchos niños lo utilizan para comprar útiles escolares o matricularse. El actual adolescente fue galardonado en latitudes tan diversas como América Latina, Estados Unidos y Europa.
Para más historias de niños inspiradores, ver la siguiente nota:
https://historiasmaravillosasenperu.blogspot.com/2022/04/victor-moche-trujillo.html

Comentarios
Publicar un comentario